Día internacional del té

En 2019, la Asamblea General de Naciones Unidas hizo oficial el Día Internacional del Té. Desde el año 2005 se celebraba en el mundo esta efeméride, gracias a países como China, India, Sri Lanka, Kenia, Turquía, Japón, entre otros grandes productores. Este 21 de mayo, se celebra así el día internacional del té alrededor del mundo.

La producción y el procesamiento del té son una fuente principal de sustento para millones de familias, especialmente en los países en desarrollo. Esta conmemoración promueve la producción, el consumo y el comercio sostenibles de té, y ofrece una oportunidad para que los actores a nivel mundial, regional y nacional garanticen que el sector del té continúe desempeñando un papel en la reducción de la pobreza extrema, la lucha contra el hambre y la protección de los recursos naturales.

En Alimento Para Todos reconocemos a nuestros aliados que distribuyen, consumen y gestionan la producción de té, y el impacto que tiene en la vida de millones de personas a nivel internacional y también dentro de las fronteras del país. 

Generar consciencia acerca de las cadenas productivas de aquello que compramos y consumimos ofrece la oportunidad de conocer a fondo el impacto que tienen los alimentos no sólo en la vida de los consumidores finales, sino en la vida de los productores, los comerciantes, así como de los beneficiarios de bancos de alimentos que reciben estos productos como parte de una alimentación diversificada y completa.

Algunos de los mensajes claves de la FAO (Food and Agriculture Organization) para conmemorar este día durante el 2021 son:

  • La producción y el procesamiento del té representan una fuente de sustento para millones de familias, incluidos millones en los países menos adelantados.
  • Los ingresos por exportaciones de té ayudan a financiar las facturas de importación de alimentos, lo que respalda las economías de los principales países productores de té.
  • Las condiciones agroecológicas específicas donde prospera el té ocurren en áreas que son altamente vulnerables al cambio climático.
  • El comercio mundial en 2020 se vio afectado por problemas de logística y medidas impuestas para contener COVID-19.
  • El aumento del consumo de té en el hogar compensó con creces la disminución del consumo fuera del hogar en muchos casos.
  • Durante las primeras semanas de cierre, las ventas de té en el hogar aumentaron, aumentando en un 75 por ciento en algunos países consumidores.
  • Para garantizar beneficios tanto para las personas como para el medio ambiente, la cadena de valor del té debe ser sostenible en todas las etapas, desde el campo hasta la taza.

Siendo conscientes del valor y la historia de los productos que disfrutamos podemos acercarnos a un consumo responsable de los productos que llegan a nuestras mesas.