Cultivar, nutrir, preservar.

Juntos.

Nuestras acciones son nuestro futuro

Durante décadas el mundo progresó en la lucha contra el hambre. Hoy en día el número de personas subalimentadas está aumentando de nuevo.

Más de 820 millones de personas padecen hambre. Pero la seguridad alimentaria en nuestros tiempos no es solo una cuestión de cantidad, sino también de calidad. Las dietas poco saludables se han convertido ahora en el factor de riesgo principal de enfermedad y muerte en todo el mundo. Existe una necesidad urgente de hacer que una alimentación sana y sostenible sea asequible y accesible para todos.

El Día Mundial de la Alimentación hace un llamado a la solidaridad internacional para ayudar a todas las poblaciones, y especialmente a las más vulnerables, a que se recuperen de la pandemia, y a propiciar sistemas alimentarios resilientes y robustos.

Una crisis nutricional

Las personas que experimentan niveles moderados de inseguridad alimentaria o algo peor, incluidas aquellas que no tienen acceso regular a suficientes alimentos nutritivos, corren un mayor riesgo de sufrir distintas formas de malnutrición.

La malnutrición afecta a una de cada tres personas y puede tomar la forma de carencias de vitaminas y minerales, retraso del crecimiento, emaciación, sobrepeso y obesidad. Una dieta poco saludable es el principal factor de riesgo para las muertes por medio de las enfermedades no transmisibles, incluidas las cardiopatías, la diabetes y ciertos tipos de cáncer.

¿Por qué está sucediendo esto?

En las últimas décadas hemos cambiado drásticamente nuestras dietas y hábitos alimenticios como resultado de la globalización, la urbanización y el aumento de los ingresos.Las personas dedican menos tiempo a preparar comidas en casa y los consumidores, sobre todo en las zonas urbanas, dependen cada vez más de supermercados, establecimientos de comida rápida, vendedores de alimentos en la vía pública y restaurantes de comida para llevar. En gran parte del mundo, garantizar la disponibilidad y el acceso a una alimentación sana sigue siendo un desafío enorme. Algunas personas, debido al lugar donde viven, ni siquiera tienen la posibilidad de comprar alimentos frescos y nutritivos.

#HéroesDeLaAlimentación

Hoy más que nunca reconocemos el valor de quienes producen, plantan, cosechan, pescan o transportan nuestros alimentos y que, independientemente de las circunstancias, continúan suministrando alimentos dentro y fuera de sus comunidades, ayudando a cultivar, nutrir y preservar nuestro planeta.

Nuestra manera de producir, suministrar y consumir alimentos tiene que cambiar. Desde la granja hasta el plato, en la actualidad nuestros sistemas alimentarios favorecen la producción de cultivos básicos de rendimiento elevado. Además del efecto en nuestras dietas, la producción de alimentos intensificada combinada con el cambio climático, está causando una pérdida rápida de biodiversidad.

En la actualidad contamos solamente con tres cultivos (trigo, maíz y arroz) para proporcionar casi el 50 por ciento del suministro de energía alimentaria mundial. Es fundamental una variedad diversa de alimentos para proporcionar una alimentación sana y salvaguardar el medio ambiente.

Los hombres y las mujeres que se dedican a la agricultura, la pesca, y la silvicultura son nuestras principales fuentes de obtención de alimentos nutritivos. También juegan un papel fundamental en la gestión de los recursos naturales.

Si usted es agricultor o productor de alimentos puede influir en la sostenibilidad y la variedad del suministro alimentario. 

El hambre no puede esperar

La sociedad civil y las organizaciones no gubernamentales proporcionan vínculos vitales entre los individuos y las comunidades cuyas voces no siempre se escuchan.

Alimento Para Todos trabaja desde hace 25 años para darle voz a quienes viven con hambre y facilitando su ejercicio del derecho a la alimentación.

Abogamos por una agenda de desarrollo que prioriza el acceso a la alimentación sana en la agenda pública.

Proporcionamos asistencia técnica y difusión a nuestros beneficiarios así como a la ciudadanía en general acerca de la importancia de una alimentación sana para prevenir todas las formas de malnutrición y enfermedades relacionadas.

En 2019 entregamos 1,409,330 paquetes alimenticios destinados a 120,589 personas favorecidas.

Podemos acabar con el hambre y todas las formas de malnutrición en el curso de esta vida, y convertirnos en la Generación del Hambre Cero, pero para lograr este objetivo debemos trabajar juntos.