El poder del altruismo

En la lucha contra la enfermedad que matará a una de cada cuatro personas que conocemos, la mayoría de los investigadores de epidemiología cardiovascular se han enfocando en los frecuentes sospechosos: el colesterol, la obesidad y la estructura cardíaca.

El investigador Eric Kim de la Escuela de Salud Pública de Harvard desarrolló un enfoque único: propósito en la vida; ¿cómo afecta la salud, cómo se gana y se pierde, y cómo se puede utilizar como arma para mantener a la gente viva y sana?

En un estudio realizado en 2013, cuando estudiantes canadienses de décimo grado (primer año de preparatoria) comenzaron a ofrecerse como voluntarios en un programa extracurricular para niños comenzaron a perder peso y mejoraron sus perfiles de colesterol en comparación con sus compañeros no voluntarios. En el artículo que se publicó en JAMA Pediatrics los investigadores concluyeron: “Los adolescentes que se ofrecen como voluntarios para ayudar a otros también se benefician a sí mismos, lo que sugiere una nueva forma de mejorar la salud”.

En un estudio aleatorio y controlado de la Universidad de Washington en St. Louis, los adultos mayores que comenzaron a dar tutoría a niños a través de un programa llamado Experience Corps demostraron mejoras en la resistencia, la memoria y la flexibilidad, así como en los niveles de depresión. Eric Kim, un doctor que examina la intersección de la conexión social y la salud física, atribuyó al menos parte de esas mejoras a los efectos generados por un sentido de propósito en la vida y continúa realizando estudios de observación con la esperanza de descubrir cómo y por qué el voluntariado parece conducir a una mejor salud. Hasta la fecha, la investigación en el área se ha centrado en las asociaciones entre el voluntariado, el estado de salud y el riesgo de mortalidad (24 por ciento más bajo); esto sólo araña la superficie de la comprensión de estos mecanismos, sus implicaciones para el sistema de salud, y cómo las personas pueden usar esta información en su vida diaria.

En la revista Social Science and Medicine de enero de 2016, Kim informó de nuevos hallazgos que respaldan el caso de agregar el voluntariado a la lista de cosas que los médicos recomiendan a todos los pacientes.

Su colaboradora en el estudio, Sara Konrath, es la directora del Programa Interdisciplinario sobre Investigación de Empatía y Altruismo en la Escuela de Filantropía de la Familia Lilly de la Universidad de Indiana (la primera escuela del mundo dedicada al estudio de la filantropía). Ambos estudiaron a 7.168 personas mayores de 50 años, solo algunos de los cuales trabajaron como voluntarios en sus comunidades. Después de ajustar por una amplia gama de variables y posible sesgo, encontraron que durante un período de dos años, los voluntarios tenían más probabilidades de recibir vacunas contra la influenza, mamografías, pruebas de Papanicolaou, pruebas de colesterol y exámenes de próstata. Lo que es más importante, el voluntariado se asoció con un 38 por ciento menos de noches en el hospital.

Los programas de voluntariado nos permiten canalizar la solidaridad de manera efectiva para nuestras comunidades.

Lo anterior permitió a Konrath aseverar que

"Lo que esto muestra es que los voluntarios toman decisiones sobre su salud que son diferentes de los no voluntarios… Una forma de pensar en esto es que cuando nos cuidamos de manera fundamental, esto nos permite cuidar a los demás".

Eric Kim logró aislar el propósito en la vida como uno de los mecanismos que reducen la mortalidad y mejoran la salud, sin embargo, sus estudios posteriores encontraron que eso no era todo; en sus palabras:

“Rasgos de personalidad (como el nivel de conciencia), conexión social, comportamientos de salud: todas estas cosas explican algunos de los resultados, pero no todos. Sin embargo, juntos, logran mantener a las personas fuera del hospital, lo que termina ahorrándoles dinero a todos.”

Todo esto indica que los programas de voluntariado podrían mejorar simultáneamente la sociedad y la salud de un gran segmento de personas. Sin embargo, tampoco se trata de una cuestión tan simple. Uno de los estudios realizados por Konrath con anterioridad sugirió que las personas que se ofrecieron como voluntarias por motivos “auto orientados” tenían un riesgo de mortalidad similar al de los no-voluntarios. Como explica Kim, “sólo las personas que lo hacían por razones externas, la solidaridad con los demás, habían reducido las tasas de mortalidad”.

Alimento Para Todos funciona con consciencia de que la colaboración y la generosidad son piedras angulares en el desarrollo de las comunidades y buscamos generar marcas de resiliencia a partir de la noción de que el voluntariado se trata fundamentalmente de vecinos alimentando a sus vecinos.

Al ser entrevistados en 2016, los autores sugirieron que los resultados muestran una relación entre la sensación de propósito en la vida, los motivos altruistas y una menor incidencia de complicaciones de salud. En el campo de la investigación habrá que ver si estos hallazgos continúan confirmándose. Por el momento, Alimento Para Todos funciona con consciencia de que la colaboración y la generosidad son piedras angulares en el desarrollo de las comunidades y buscamos generar marcas de resiliencia a partir de la noción de que el voluntariado se trata fundamentalmente de vecinos alimentando a sus vecinos. Por el momento los programas de voluntariado aún se encuentran suspendidos, sin embargo, esperamos captar y redireccionar de manera efectiva los impulsos por ayudar de aquellos que hemos aprendido que sin colaboración es imposible avanzar y añoramos un tiempo en el que ayudar vuelva a ser menos difícil.